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Caminar lentamente, saber mantener contacto ocular, tener la espalda recta, tener expresiones faciales tranquilas y poco esforzadas, son solo unas de las muchas cosas que tienes que dominar.


“S” de México pregunta:


Si en una fiesta o reunión hay varios hombres a la vez sacándola a bailar y platicando con ella, es posible que esa misma chica se vaya con la otra persona si tú estuviste generando atracción?


Respuesta:


“S”, Para atraer a una mujer en una fiesta privada lo que más importa es el valor social proyectado.


En las fiestas privadas las mujeres se sienten atraídas por el hombre que más valor social proyecta.


El valor social en una fiesta privada se genera gracias a:
 


* El lenguaje corporal


La forma en que te mueves en ese entorno, los gestos, la forma de caminar, la forma de mirar y de reaccionar ante la gente.


Por ejemplo, cuando alguien te llame por tu espalda no reacciones rápidamente a ver quién te llamó, tómate unos segundos y voltéate lentamente.


Estos pequeños y sutiles detalles van sumando a tu valor social.


* La atención generada alrededor 


Cuando logras que las personas de la fiesta giren a tu alrededor vas a notar cómo el valor social también aumenta.


Las mujeres se sienten atraídas por los hombres que son importantes en cada entorno.


Puedes llamar la atención mediante: Historias, chistes, magia o temas de conversación.


Si el valor social proyectado es lo suficientemente alto en determinado momento, aislar a la mujer que te gusta será la mejor opción para intentar un acercamiento. Pedirle que te acompañe a la cocina o al bar por un coctel puede ser la excusa perfecta para tener una conversación privada con ella.


* La Preselección 


Cuando llegas a una fiesta y tus acompañantes son mujeres atractivas, inmediatamente a las otras mujeres de la fiesta se les dispara la atracción hasta las nubes. En eso consiste la “Preselección”. Si andas con mujeres atractivas, las otras mujeres de la fiesta van a percibir un valor alto.
 


Los hombres que muestran desespero invitándole a bailar una y otra vez, haciendo piropos y halagos, no son los que obtienen la atención de la mujer. Ella siempre elige al hombre que ha sabido aumentar
su valor social y sabe cómo y en qué momento aislarla.


Cortesía de “Cómo Ser El Príncipe Que Ellas Quieren